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El traslado de la Capital: la historia vuelve a repetirse.



Evidentemente el tema no es nada nuevo, pues desde 1880 a estas partes los argentinos hemos disentido permanentemente sobre la ubicación que debiera tener en Capital Federal. Mas allá de los intereses personal o ideológicos, puede decirse que nos ha motivado el sentimiento nacional siempre en busca de aspirar lo mejor para nuestra patria. “Todo gobierno es imposible con la capital de la Nación ubicada en Buenos Aires” expresó Juan Bautista Alberdi (a quien debemos nuestra Constitución). “Es imposible que la capital del país exista en otra parte que no sea Buenos Aires” sentenció Bernardino Rivadavia (nuestro primer Presidente).


Desde aquellas exposiciones a nuestros días, larga a sido la centuria transitada y otros los destinos y los rumbos asumidos por nuestro País, a punto tal que nuevamente los argentinos tendremos que sentarnos a la mesa de las grandes opiniones, aunque esta vez averiguar simplemente hacia donde nos quieren llevar la Capital Federal, porqué lugares –de los mas adecuados- estamos seguro que no nos faltan.


OPINIONES Y PROYECTOS.



El hecho de la convivencia para todos, sin disculpar la conformidad de la generalidad ha logrado las más variadas opiniones y los intentos, mas los proyectos no han sido pocos. Quizá la obra del cordobés Leopoldo Velasco (Cuestión Capital de la República Argentina, 1942) profetizo la circunstancia de que en este momento nos ocupemos del tema, pues “tarde o temprano el asunto ha de volver al tapete de la discusión, podemos decir que la cuestión Capital de la República Argentina es una cuestión capital”.


Alcides Greca en su obra “Una nueva Capital para la Nación Argentina” (1950), centró su mirada en el embalse del Río Tercero de la ciudad de Córdoba fundamentando con claridad el tema de las conveniencias, como lo hicieron Ezequiel Martínez Estrada e Ignacio Carranza Ferran, cuando proponían como capital a Bahía Blanca y San José de la Esquina, esta ultima en la provincia de Santa Fe.


Sobradas razones, seguramente, le asistieron al ex diputado Ataulfo Pérez Aznar para pretender una capital en Mar del Plata, allá por 1965. O cuando en 1965 Carlos Musso sostuvo que el Valle de Calamuchita (Córdoba) era el lugar ideal.


El ex ministro de Obras Publicas, Pedro Gordillo pensaba en 1972 en la ciudad de San Miguel de Tucumán mientras que Emanuel Solanet ex Secretario del Instituto de Planificación Económica Nacional, pensaba en Caleu-Caleu en el sur de la provincia de la Pampa. Alfredo Luís Silbeira, pensó en el nombre Argéntica situando la capital en las inmediaciones del triángulo Pico- Trenque Lauquen-Santa Rosa y así un sin fin de opiniones como serios y fundamentados trabajos han hecho que los argentinos situemos nuestra Capital Federal en donde mejor le convenga a nuestra imaginación.



DE VUELTA A LA REALIDAD.



A mediados de junio el Poder Ejecutivo Nacional remitió al Congreso de la Nación un proyecto de ley en el cual se prevé el traslado de la Capital Federal a las márgenes del curso interior del Río Negro en la actual jurisdicción de las provincias de Río Negro y Buenos Aires.


Este plan estructurado en diez artículos y nueve carillas de fundamentación, encierra en sí profunda y seria trascendencia, que ha despertado ya no pocas polémicas, como que tampoco ha escapado a la movilización y al estudio de todas las fuerzas políticas –con justa causa- preocupadas por el tema en cuestión.


Sabemos que no se trata de un simple proyecto de ley – que puede o no ser viable en su aplicación- si no que se está poniendo en juego el destino de futuras generaciones que constituirán la patria del mañana, los mismos que en un tiempo no lejano han de cifrar sus esperanzas en esta suerte de “ tierra prometida” que según se expresa, logrará dar soluciones a un sin fin de ansiedades que está viviendo el pueblo argentino.


Esta nueva encrucijada, no es más que un rompecabezas, que se nos impone jugar aunque tengamos que apostar con donaciones territoriales, ley de divorcios, reformas constitucionales, recetas mágicas anti-inflacionarias y como si esto fuera poco, un cambio de Capital Federal, proyecto grande para no desentonar.


Antes que nada, no debemos soslayar el hecho de que estamos en un periodo de afianzamiento dentro del marco institucional, situación que ha costado muchísimo para el restablecimiento de la vida democrática.


Aun estamos convalecientes de las heridas profundas ocasionadas por la guerra interna y externa que hemos soportado, amen de las deudas contraídas, de las que se dice que no podremos saldar.


Si a ello le agregamos la deuda permanente que se mantiene con el pueblo, la misma silenciosa de la que nada se dice y que se la siente en demasía, esa deuda interna, esta muy lejos de ser superada y a la que no precisamente se podrá abonar con “medidas históricas”, ni con promesas optimistas, porque está exigiendo inmediatas soluciones. Ya el pueblo ha comprendido que con la democracia, ni se come, ni se educa, ni se cura, sin que antes se haya dado cumplimiento a las promesas que faciliten la realidad para el reencuentro común.


FUNDAMENTOS DEL PROYECTO.


El Poder Ejecutivo en su proyecto enviado al Congreso ha entendido que el traslado de la Capital compromete el destino de varias generaciones y no se equivoca. Había también de un fortalecimiento del federalismo –que no encontramos acertado- toda vez que con medidas de esta naturaleza, mas que fortalecer a la idea del federalismo, se están causando sensibles heridas a quienes se consideren con mejores o iguales derechos para ser merecedores de un supuesto beneficio.



Si ésta decisión es solo comparable a una tarea titánica, será para el pensamiento de los que elaboran el proyecto. Nosotros somos mas humildes para tratar el contenido de este fundamento que deja mucho que desear.



¿Estamos integrando el federalismo con tendencias hacia el oeste? ¿Y el sector este, y sur ? ¿ Y que decir del Norte Argentino que aspira también a erigirse en la tierra prometida, a la espera de alguna solución a sus tan angustiantes problemas de todo tipo?



Pareciera que la larga lucha entre unitarios y federales, no ha cambiado en su esencia, pero si en su color político. Eso sí, con distintos colores y diferentes nombres; aunque lamentablemente, con el mismo fondo que no es otro que el interés individual sobre el colectivo.



Sin duda nuestro país ha crecido en forma desproporcionada y a este mal lo venimos observando desde antigua data.



Por una parte, se ha producido una concentración poblacional exagerada de un sector del país (centro), la desolación y la ausencia poblacional por el otro (sur) y como contrapeso el subdesarrollo económico y el analfabetismo como factores disgregantes sobre una pobre producción (norte) conforman la estructura integral de la Argentina.



¿Esto se arregla trasladando la Capital hacia el sur? ¿Cuál es la meta? ¿Poblar nuestros espacios vacíos o desarrollarnos integralmente como Nación?. Hemos conseguido en estos años una administración vetusta y obsoleta, carente de eficiencias e idoneidad, malos y caros servicios públicos, marginalidad y subocupación, analfabetismo creciente, escasez de viviendas, magros salarios y un sin fin de desaciertos a los que tendríamos que abocarnos de inmediato.



Los males de la Argentina se han venido arrastrando desde hace tiempo y quizá el polvo de su camino no nos ha permitido ver mas allá de nuestras propias narices. Lo cierto es que habrá que tratarlos con la seriedad que el tema se merece, lejos de las utopías de las tareas titánicas.
La idea presidencial –personal e inconsulta- de promover el traslado de la Capital al sur, ha despertado una expectativa inusual en las conciencias argentinas. El apresuramiento de la legislatura rionegrina en donar sus tierras para la materialización del proyecto, el encarecimiento súbito de la tierras en el área afectada y las constantes declaraciones de bonanzas que se escuchan de parte de los funcionarios sureños, nos están alertando de antemano sobre la idea de que la suerte ya esta echada, sobre todo los que hicieron el negocio que conocían con antelación. Todo este apresuramiento desordenado y ávido de celeridad que cuenta con un solapado y evidente dirigismo, nos obliga a pensar que tendrá un resultado de disidencias y desencuentros porque además el pueblo quiere hacer valer su participación entendiendo de que las ideas expuestas deben ser superadas.




BAY BAY AMÉRICA


Un destino de frío viento y mar por la costa del este, es lo que se nos está imponiendo. Es decir constituirnos en la Capital más austral del mundo, como si se tratase de ganar la carrera hacia la Antártica. De aprobarse este proyecto de ley muy lejos quedara el sueño de la integración latinoamericana, de los mercados comunes regulados por nuestra realidad y del afianzamiento cultural, por lo que venimos bregando desde hace siglos.



Esa actitud sentará el principio disociánte de la unidad latinoamericana porque se rechaza el acercamiento con el pretexto de salir en busca de una oveja perdida con el riesgo de perder el rebaño.



Es preciso entender que el destino de un continente no se logra por el crecimiento individual de uno solo de sus cuerpos en forma aislada. Por el contrario ello promueve la desintegración y el aislamiento.



La función y el entendimiento promueven un nexo integrador y sólido que nos hace capaces de asumir las afrentas permanentes que surgen de las grandes potencias que no dejan de mirarnos con ojos canibalezcos.



Nosotros (porque en definitiva a todos nos compete la cuestión) como somos originales preferimos la teoría del contrario sensu. Con el traslado de la Capital al sur nos aislaremos de todo futuro posible que haga a la fusión con nuestro hermanos de latino América. Las distancias así lo determinan y nuestra postura en materia de relacionen internacionales también.


PONER LAS COSAS EN SU LUGAR



Trasladar la Capital Federal a Viedma es una idea y como tal la respetamos, pero la pregunta surge clara ¿como se hace y con que? Si estamos convencidos que no podemos pagar la deuda interna que mantenemos con nuestro propio pueblo, si ha fracasado el plan anti inflacionario, si no podemos contraer nuevas deudas con la banca extranjera porque no podremos pagar ni siquiera los intereses, si vivimos en una situación de permanente incertidumbre, no resulta razonable ensayar un traslado de Capital cuando se es consciente que las condiciones no son las mas propicias. Proponemos el traslado:



1. De los principales entes autárquicos nacionales a los lugares en donde estén constituidos las fuentes de recursos que representan.
2. De los principales centros bancarios nacionales a distintas provincias o al lugar que se pretenden como Capital de la Nación.
3. Los mas importantes centros científicos y culturales que puedan funcionar en cualquier parte de país.
4. Los centros de poder militar deben situarse en las áreas mas desprotegidas de nuestras fronteras.
5. Las redes aeronáuticas y ferroviarias descentralizarse de Buenos Aires, tratando de integrarse con mayor frecuencia, con los distintos puntos del país.
6. Las industrias deben producirse y administrar en los centros en que se encuentran las materias primas.
7. El mercado ganadero, cerealero y frutícola desarrollarse en áreas equidistantes dentro de todo el ámbito territorial.-

¿O es necesario que todos los rubros reseñados deban provenir indefectiblemente de la Capital Federal? Si repartimos la burocracia –con todos sus males o desprovistas de ellas –en las provincias carentes de población- conjuntamente con el paquete de empresas y entes estatales que representan, habremos descongestionado la macrocefálica cabeza porteña, dándole al cuerpo argentino mejor proporcionalidad y rendimiento seguro.



Insistir con el traslado capitalino será enfrentar nuevamente a los argentinos que lejos de las buenas intenciones del partido que gobierna, acarreará tras si una batalla campal en el plano de lo jurídico-institucional, pero esa… es otra historia.




NOTA: Publicado en el diario El Liberal, 19 de octubre de 1986.


http://www.brevettarodriguez.com/traslado.html


Frondizi y Alfonsin: Dos grandes proyectos que todavia perduran

Uno cambió definitivamente la economía nacional. El otro consolidó la democracia y fijó una agenda que todavía está vigente. La decantación histórica obligará a reconocer las sendas que abrieron.
 Se puede tener opinión desfavorable; de uno o de ambos. No es posible negar, en cambio, que volaron alto. Observaron paisajes invisibles para el gobernante que sobrevuela encuestas y calendarios electorales.

Arturo Frondizi y Raúl Alfonsín condujeron a la Argentina en tiempos difíciles para Latinoamérica. Epocas de hegemonía militar (los años 50 y 60). Epocas de deuda e inflación (los 80: según la CEPAL, una "década perdida").

Pese a tamañas dificultades, Frondizi y Alfonsín echaron a andar los dos grandes proyectos que la Argentina conoció en el último medio siglo.

Cuando Frondizi accedió al gobierno, hacía sólo 209 días que se había iniciado —con el lanzamiento del Sputnik I— la era espacial. El descubrimiento del ADN era tan reciente que Watson y Crick aún no habían recibido el Nobel. Faltaban 23 años para la primera PC. El mundo era analógico, la globalización no existía y la ingeniería genética resultaba impensable.

En tales condiciones, el desarrollo económico tenía —salvo por la importancia del petróleo y la electricidad— un sentido distinto del actual. Su motor era la industria pesada.

El ahorro interno no alcanzaba para armar semejante motor. A la vez, los capitales extranjeros, librados a su arbitrio, podían elegir las áreas donde menos hacían falta: industria liviana y servicios. El gobierno fijó prioridades y orientó las inversiones a la industria de base. El propósito era que el PIB creciera a tasas muy altas, en plazos muy breves, diseminando riqueza por todo el territorio. Para eso, había que quemar etapas; como lo harían, años más tarde, los países del sudeste asiático.

La batalla del petróleo. En 1958, la Argentina importaba 75% del petróleo que consumía. Cuatro años más tarde, había logrado el autoabastecimiento. En el mismo período, multiplicó por cuatro y medio la producción de gas. Quedaba atrás una peligrosa dependencia.

"Madre de industrias". La abundancia de petróleo y gas, junto a regímenes de promoción, catapultó la producción de etileno, butadieno, aromáticos, amoníaco, metano y otros derivados. Despertó así la petroquímica, "madre de industrias", que provee plásticos, fertilizantes, herbicidas y pesticidas.

"Sin hierro, acero y energía, no hay porvenir". No fue sólo una frase. En 1960, se inauguró el primer alto horno. En los cuatro años, la producción de arrabio se multiplicó por 12. La de acero, por 2. La generación hidroeléctrica, por su parte, se duplicó; y Frondizi promovió El Chocón, que se concretaría años más tarde.

El "boom" automotor. La Argentina, que había fabricado 15.000 autos en 1957, fabricó 115.000 en 1962. El salto (666%) fue portentoso.

10.000 kilómetros de caminos. El plan oficial requería la expansión acelerada de la infraestructura. En los cuatro años se construyeron rutas a un ritmo sin precedentes: 213 kilómetros por mes.

Balance. Frondizi fue derrocado tras gobernar sólo 1.428 días, en medio de 26 planteos militares y 6 intentos de deponerlo. No importó. Esa breve gestión fue suficiente para cambiar el perfil productivo de la Argentina. El país ya no volvería a ser el mismo.

Tras años de dictadura, guerra y atraso, Alfonsín se propuso enraizar la democracia, asegurar la paz con los vecinos y sentar las bases de una Argentina moderna.

La Segunda República. Según su visión, un régimen "semiparlamentario" —como el francés o el alemán— cerraría las puertas a futuros caudillismos y tentaciones hegemónicas. La idea sobrevivió a su gobierno; pero la reforma constitucional (1994) la desdibujó: se necesitaba un verdadero primer ministro, no un mero jefe de Gabinete.

El Plan Okita. En 1985, se encomendó a Saburo Okita —artífice del "milagro japonés"— un "Estudio sobre el Desarrollo Económico de la República Argentina". Ese estudio (Plan Okita, 1987) inspiró varias reformas económicas. En la era pos Alfonsín, la Argentina pidió a Japón una actualización del trabajo (Plan Okita II, 1996), que definió una estrategia para irrumpir en los mercados del sudeste asiático.

La reforma del Estado. Alfonsín no adhirió al dogma estatista, que vincula empresas públicas con soberanía; ni al dogma privatista, que pone cualquier cosa en manos de particulares. Alfonsín privatizó aquello que el Estado no podía capitalizar ni gestionar: industrias (desde Atanor hasta SIAT) y servicios públicos (Flota Fluvial, Austral, Movicom). El PJ se opuso, sin éxito, a la reforma del Estado; pero, una vez en el gobierno, debió proseguirla. Un elemento diferencial: las privatizaciones radicales fueron transparentes y jamás derivaron en escándalo.

El Congreso Pedagógico. Se inspiró en aquel que, en el siglo XIX, dio origen a la Ley 1420. Este segundo congreso permitió que, a lo largo de cuatro años, la sociedad expresara demandas e ideas. El propósito —modernizar el sistema educativo— trascendió al gobierno de Alfonsín. En 1993 se sancionó la Ley Federal de Educación, que no satisfizo las expectativas; y ahora se está en proceso de reemplazarla por una Ley de Educación Nacional.

Segunda batalla del petróleo. Alfonsín se negó a privatizar YPF; pero, como Frondizi, otorgó permisos de exploración (Plan Houston, 1.300.000 km2) e hizo que la empresa formara joint ventures para la explotación. Resultado: el país, que había vuelto a importar petróleo, recuperó en 1988 el autoabastecimiento. Pese a altibajos, y cambios de política, la Argentina ya no volvería a depender del petróleo importado.

Geopolítica (I). La paz con Chile. La Argentina y Chile habían estado al borde de la guerra (1979) por tres islas en el Beagle. En 1984 se firmó el Tratado de Paz y Amistad, que reconocía la soberanía chilena sobre tales islas. Se temía que el Congreso argentino —dominado por la oposición— no lo ratificara. El gobierno llamó a un "plebiscito" voluntario, y 81,5% de la población se pronunció a favor del tratado. El Congreso se vio obligado a plegarse. Se inició así una nueva política regional, que ya no sería modificada. En los 90, se cerraría el último conflicto fronterizo: Hielos Continentales.

Geopolítica (II). Mercosur. Junto con su colega José Sarney, de Brasil, Alfonsín terminó con los ancestrales recelos argentinobrasileños. En 1985, ambos se comprometieron a formar un mercado común. Fue el origen del Mercosur (constituido en 1991), que es política de Estado en ambos países y, también, en Uruguay y Paraguay.

Geopolítica (III). "Imaginación y coraje", pidió Alfonsín en 1986, cuando propuso trasladar la capital a Viedma. Quería promover "la civilización del frío", integrando a pleno la Patagonia. Es dudoso que el traslado de la capital fuera el método. Sin embargo, la visión era correcta. "La civilización del frío" avanza y ahora la Patagonia, con su producción cada vez más diversificada, aparece como una de las regiones más dinámicas del país.

Balance. Alfonsín dejó el poder tras haber gobernado 2.037 días, en medio de 13 paros generales, la crisis de la deuda y la inflación mundial. No importó. En ese tiempo se fijaron los temas que (aún hoy) forman la agenda argentina: calidad institucional, limitación del poder presidencial, rol del Estado, nuevo sistema educativo, efectiva integración de la Patagonia, relaciones con los países vecinos y Mercosur.

Frondizi y Alfonsín fueron fustigados por sus errores: los que cometieron en la Casa Rosada y, después, como ex presidentes dedicados a la política.

La decantación histórica obligará a reconocer sus aciertos gubernamentales y a ignorar lo demás.

Nadie, por ejemplo, juzgará a Frondizi por no haber podido mantenerse hasta el 1º de marzo de 1964; o a Alfonsín por no haberse aferrado al sillón de Rivadavia hasta el 10 de diciembre de 1989.

Para un hombre de Estado, lo importante no es durar. Lo importante es perdurar. Sus ideas deben resultar más poderosas que sus propios gobiernos.



FUENTE: Publicado en diaria Clarín el 06 de Septiembre de 2006
http://www.terragno.org.ar/vernota.php?id_nota=809

"Sigo siendo optimista: Kirchner retomara el proyecto"

El ex presidente admite que se tendría que haber mudado "en carpa"

Por ARNALDO PAGANETTI

– En los sitios de Internet, se destaca su ambicioso proyecto de trasladar, hace 20 años, la capital a Viedma, pero se apunta que no prosperó porque la oposición se lo impidió ¿Es así?

– La oposición política no lo impidió. El proyecto salió con el voto del Justicialismo. No se pudo hacer por la enorme presión mediática y el juego de intereses. Lo consideraban un despilfarro. Se decía que iba a haber enormes dificultades y se sacaban cuentas de la cantidad de viviendas, escuelas y hospitales que iban a tener que construirse. No entendían nada.

– ¿Pero se avanzó?

– Hubo maquetas y muchos avances. En un primer momento (Carlos) Menem lo siguió, pero después los intereses creados no querían saber nada con que Buenos Aires se fuera a Viedma, como se hizo en Estados Unidos, donde Washington vive separado de Nueva York. Es decir, la concentración económica por un lado, la política por el otro. Menem dio marcha atrás.

– ¿Y ahora con (Néstor) Kirchner qué?

– Soy optimista. Retomará el proyecto. Tenemos un presidente de la Patagonia que siempre ha pensado en cambiar la capital federal de Buenos Aires.

– Nunca se escuchó a Kirchner hacer público lo que usted dice...

– (sonríe con picardía) Yo soy optimista. Y sigo diciendo que será Viedma, una ciudad con muy buen clima. No es cierto que sea la ciudad más ventosa. El clima es benigno, tiene el mar cerca. Incluso yo quería llevar allí el Colegio de la Armada.

– ¿Usted qué buscaba?

– Quería acercar a la Patagonia. Fíjese que Viedma es el centro del país. Le decimos sur, pero también le decimos sur a Banfield (bromea). La desconcentración iba a ser fantástica, para servir al federalismo y a todas las provincias. Se iba a terminar con una queja permanente de la Patagonia a la ciudad de Buenos Aires. Con legitimidad se protesta por lo que se considera una suerte de sustracción que la Nación le hace de sus recursos naturales...

– Si lo acompañaron tanto, ¿por qué fracasó?

– Esto era parte de una gran reforma. Iba a trasladar al Congreso y hasta tenía problemas con la Corte. (Augusto) Belluscio, un gran jurista, se oponía. También tenían problemas los embajadores de todos los países.

– ¿Por qué no se instrumentó, entonces?

– Veníamos bien. Yo vendía en 300 millones de dólares la embajada en Tokio con eso hacia todos los edificios públicos y pavimentaba las calles. Había fondos, pero los grandes intereses mediáticos y económicos se pusieron en contra. Lo presentaron como algo quijotesco, en forma peyorativa.

– ¿Y ahora sí están dadas las condiciones para que Kirchner lo lleve adelante?

– Siempre están dadas las condiciones. No he charlado nada con el presidente (otra vez muestra una sonrisa pícara), pero soy muy optimista que llevará la capital a Viedma. Le conviene al país. Un presidente patagónico no la llevaría a otro lugar. Descentralizará el país y dividirá un poco las aguas.

– Permítame mencionarle que alguna vez Aldo Neri aceptó que no prosperó la idea por la caída del Plan Austral y la derrota electoral del '87...

– El y la santacruceña (Angela) Sureda estaban encargados de promover proyectos de pequeñas y medianas empresas en la Patagonia. Puede tener algo de razón lo que expuso Neri. Lo cierto es que el Justicialismo no se oponía. Y le voy a contar un secreto...

– ¿Cuál?

– Elba Roulet, mi secretaria de Vivienda, me imputó falta de decisión por haber programado tanto para irme de Buenos Aires.

Decía que tenía que hacer una cosa sencilla de entrada y trasladar la capital rápidamente. Y tenia razón. Me tenía que haber ido aunque sea en carpa para concretar el proyecto... pero a mi favor, le acoto que no suponía que el Justicialismo se iba a desdecir... eso fue luego con Menem... no lo suponía... si el justicialismo lo había votado...


Nota: Publicado en el Diario Río Negro el Domingo 16 de abril de 2006


http://www.rionegro.com.ar/arch200604/16/v16a15b.php

Rodriguez Saa, Alfonsin y el fulgor de Viedma

Fernando del Corro/ Agencia Télam




La propuesta de Adolfo Rodríguez Saá para trasladar la capital del país al interior si es que logra, primero, ganar la interna justicialista y, luego, adueñarse de las elecciones presidenciales, es un buen ejercicio para los memoriosos.

Ya, dieciséis años atrás, Raúl Ricardo Alfonsín había provocado un gran revuelo al confiar la misma intención, pero con un destino definido: Viedma, sede del gobierno rionegrino.

En medio de la crisis económica, cuando el plan Austral estaba seriamente averiado y se avecinaba un comicio que iba a ganar la oposición peronista, el 21 de julio de 1987, el entonces jefe del Estado bendecía el Ente para la Nueva Capital (Entecap).

Para ello, el nuevo organismo debía tener un presupuesto de 4.600 millones de dólares a invertir, prioritariamente, en edificios para el funcionamiento de los tres poderes del Estado.

Voces cantantes del ambicioso proyecto eran el hoy diputado nacional Aldo Neri (UCR-Capital Federal), por entonces a cargo de la comisión nacional Patagonia, y el titular del Entecap, José María Bacigalupo.

La iniciativa --lanzada por Alfonsín el 16 de abril de 1986 y el plan Austral estaba en su ciclo ascendente-- fue convertida en ley cuando ya las cosas se habían complicado.

Al dejar de existir el Entecap, casi cuatro años más tarde, durante el primer mandato de Carlos Menem, nada se había hecho salvo mover algunos papeles e incurrir en ciertos gastos operativos.

Tener una sede en Viedma y otra en Buenos Aires, varios vehículos y pagar los sueldos de 110 agentes implicó, en ese lapso, erogaciones por 22 millones de dólares.

Cuando se votó el pedido de Menem para anular el traslado (1991), el entonces presidente del bloque de senadores oficialista, Alberto Rodríguez Saa (PJ-San Luis), pudo decir que ya había sido derogada por votación del conjunto de la sociedad.

En el ínterin, además de esos gastos, se incurrió en otros, como los correspondientes a las visitas del presidente brasileño José Sarney, al que Alfonsín le pidió consejos sobre la experiencia de Brasilia, y de técnicos franceses especializados en el desarrollo de pequeñas ciudades.

Cambio de planes. Cacheteados por el veredicto electoral de 1987, el líder chascomusqueño y su ministro del Interior, Enrique "Coti" Nosiglia, buscaron otras salidas. Acosado por la lupa inquisitiva de varios legisladores, el zar de la economía, Juan Vital Sourrouille, quiso disminuir las partidas superfluas.

El diputado Alberto Natale (Partido Demócrata Progresista-Santa Fe) --hoy el principal precandidato presidencial del novel Movimiento Federal Argentino-- fue el más consecuente opositor al traslado e insistió con la derogación de la ley.

El paisaje humano-económico de Viedma, mientras tanto, sufrió una súbita transformación: recibió ocho mil nuevos habitantes, procedentes de distintos puntos del país, y los precios de las propiedades se habían multiplicado por doce.

Las legislaturas de Río Negro y Buenos Aires cedieron, para la nueva capital, las 310.000 hectáreas de Viedma-Guardia Mitre y las 180.000 de Carmen de Patagones, respectivamente.

Si bien algunos diputados avalaron, la aprobación tuvo importantes cuestionamientos. Antonio Francisco Cafiero (PJ-Buenos Aires) y Diego Guelar (PJ-Buenos Aires) fueron dos de los principales impulsores para la queja.

"La Patagonia necesita fábricas, no escritorios", sostuvo el ex gobernador bonaerense. El actual embajador ante los Estados Unidos fue más lejos y manifestó que el traslado de la capital no puede quedar sujeto a una prioridad regional.

Desde el Senado, Fernando de la Rúa (UCR-Capital Federal) --¡quien lo diría con lo que pasó quince años después!-- fue uno de los más fervientes defensores de la jugada alfonsinista.

Sentado en otra banca del mismo recinto, Alberto Rodríguez Saá --hermano, obviamente, de quien fuera presidente de la República por siete días en diciembre pasado-- calificó al plan como inconsulto, incoherente, gatopardista e inviable en medio de la economía de guerra anunciada por el propio Alfonsín.

Pocos años después, ya fuera de la Casa Rosada y en ocasión de visitar Viedma --donde las ocho mil personas que habían engrosado sus censos demográficos se habían marchado y los inmuebles habían recobrado una cotización más terrestre--, Alfonsín reiteró su fe.

"Voy a volver a plantear esta iniciativa mientras viva", insistió. Pero el tiempo fue pasando y el ex presidente no volvió sobre el asunto. Rodríguez Saá, sí. Ya recogió el desafío. Pero no divulgó el sitio elegido. ¿Será San Luis?

Publicado el lunes 22 de Julio de 2002 en el diario La Nueva Provincia de Bahía Blanca, República Argentina

Ante un nuevo aniversario de aquel anuncio de Alfonsin

COLUMNA ABIERTA
Por Pedro Oscar Pesatti


«Es indispensable crecer hacia el sur, hacia el mar y hacia el frío, porque el sur, el mar y el frío fueron casi las señales de la franja que abandonamos, los segmentos del perfil inconcluso que subsiste en la Argentina» dijo Alfonsín aquel mediodía del 17 de abril de 1986 al formular su ambicioso proyecto de trasladar la Capital Federal a nuestra región.

Los medios de todo el país y de las más importantes cadenas internacionales cubrieron el acontecimiento.

«Diez mil personas» -consignaron los diarios- «escucharon el mensaje presidencial desde los jardines del Ministerio de Economía de la Provincia, frente al río Negro y a la vecina Carmen de Patagones».

Viedmenses y maragatos, pero también de otras localidades de la provincia, siguieron atentamente aquella decisión que los convertía en protagonistas del proyecto, en receptores directos de una transformación cuyas consecuencias dejó hondas marcas en Viedma y Patagones.

«Los argentinos debemos ser pioneros, debemos marchar hacia nuevas metas con cantos de pioneros, enfrentando los esfuerzos necesarios, con la dignidad recuperada de los hombres libres, con la alegría de una libertad creadora» afirmó Alfonsín en «ese mundo de gente que no podía salir de su asombro».

Durante el discurso, el ex-presidente no ahorró fundamentos históricos y geopolíticos para justificar la iniciativa. «La Argentina fluvial de Sarmiento fue un gran sueño para la interconexión nacional y regional, y ese sueño, que tenía un nervio tensor en el río Bermejo, fue recogido en su momento por Hipólito Yrigoyen. Pero ya no alcanza la idea de una Argentina fluvial, sino que es necesario ir a la búsqueda de la Argentina dinámica», de una Argentina que para Alfonsín debía proyectarse hacia el mar patagónico.

«La Argentina oceánica empieza mucho más al sur de esta vía fluvial madre, que es el río de La Plata: empieza girando la provincia de Buenos Aires, buscando, antes del golfo San Matías, un nuevo centro de gravedad en el río Negro y en una desembocadura que aferra a todo el litoral marítimo de la Patagonia, mirando hacia la Antártida y buscando una suerte de identidad geográfica renovada, pero muy específica de la Argentina, que es la identidad de la Argentina sureña, que es la posibilidad de aproximar al polo sur al territorio tradicional del país».

«El avance hacia el sur, hacia el mar y hacia el frío - explicó a la multitud- significará también para el país nuevas e importantes perspectivas para la explotación marítima. El país se prepara para ingresar en el siglo XXI y los grandes espacios constituirán uno de los signos necesarios de un tiempo en que se hará conciente la lucha del hombre contra la contaminación ambiental, la falta de franjas verdes, la lejanía de los campos fértiles y la carencia del sol, datos propios de las grandes aglomeraciones humanas».

Varios días antes del anuncio presidencial, algunos helicópteros pertenecientes al Instituto Geográfico Militar habían sobrevolado la comarca. Se dijo que estaban fotografiando la región. Pero, ¿para qué? Los rumores se hacían oír. Los escépticos festejaban «semejante locura que no cree nadie».

Sin embargo, con el correr de los días se fueron develando los indicios de un gran acontecimiento. La noche anterior, cuando ya se había anunciado la visita presidencial y el anuncio había sido formulado por la cadena nacional, la comarca esperó consumida por la ansiedad la llegada de ese día. Lentamente la multitud fue cubriendo el amplio parque del Ministerio de Economía. Cientos y cientos de viedmenses y maragatos, en una movilización jamás vista hasta ese momento, sintieron que por fin la historia se había acordado de ellos... aunque poco debía pasar para que aquel proyecto deviniera en un fracaso cuyas consecuencias se proyectaron hasta nuestros días.

FUENTE: El Cordillerano, 13 de abril de 2005. http://www.elcordillerano.com.ar/

Nuevo asiento de las Autoridades Federales

Por Guillermo Laura

Constituye un grave error hablar de traslado de la Capital Federal, porque trasmite la imagen de que hay que cargarse al hombro 1.200.000 edificios y llevarlos a otra parte. El planteo correcto es trasladar el asiento de las autoridades federales. La gran urbe porteña seguirá en el mismo lugar y no se trasladará ningún edificio. La forma como se exprese el concepto tiene importancia decisiva para aceptar la viabilidad del proyecto. Lo primero es imposible y absurdo; lo segundo es relativamente fácil.

El nuevo asiento de las autoridades federales exige construir un centro cívico de 500.000 m2, cuya superficie es la cuarta parte de lo construido o en construcción en Puerto Madero.



La premisa básica del programa es aprovechar la mudanza para desembarazar al Gobierno Nacional de las capas geológicas de burocracia innecesaria que se han ido acumulando a lo largo de más de un siglo. Tal como ocurre con una familia numerosa que ha vivido muchos años en la misma casa, la mudanza es la gran oportunidad para desprenderse de la increíble cantidad de objetos innecesarios y en desuso que se van acumulando por simple inercia.

La segunda premisa básica es que el traslado del Gobierno Federal permitirá unificar el actual distrito federal con el conurbano corrigiendo un gravísimo problema institucional: Buenos Aires es una ciudad única dividida artificialmente por la Avda. General Paz. La Ciudad es una sola y toda su estructura básica está integrada en una red única de servicios públicos. Pero, debido a la artificial división política, todos los servicios pasan a ser interjuridiccionales y entonces son absorbidos por la órbita federal. Ninguno de los dos gobiernos locales los maneja porque carecen de atribuciones en el territorio aledaño y entonces la responsabilidad recae en el Gobierno Nacional.

Buena parte de la atención de las autoridades nacionales está concentrado en los problemas locales que en el resto del país son atendidas por las provincias. El Gobierno Federal atiende y paga a la Policía Federal; la justicia ordinaria; los colectivos urbanos son federales lo mismo que los servicios ferroviarios que insumieron durante años un subsidio de un millón de dólares por día pagado por todos los habitantes del país; el Gobierno Federal administra a través de sus propios concesionarios la terminal de ómnibus de Retiro; los puertos; los aeropuertos; los accesos a Buenos Aires por autopista; las cloacas y el agua corriente y hasta el saneamiento de los ríos que se anuncia con bombos y platillos pero que no se hace. En las últimas décadas se avanzó con la trasferencia de hospitales y la educación primaria, pero subsisten las universidades nacionales que deberían ser locales.

Si el Gobierno Nacional se desprende de todos las funciones locales podrá focalizar sus energías en gobernar la Nación que es su verdadero rol constitucional. Necesitamos un Gobierno Nacional pequeño y ágil organizado con un presupuesto base cero en donde cada partida esté justificada con la prestación de un servicio necesario basado en funciones constitucionales. En cada área debe haber unidad de comando con funcionarios idóneos y probos, que tengan las facultades y poderes legítimos para el cumplimiento de sus fines pero que, al mismo tiempo, sean responsables en forma personal de sus decisiones reemplazando la masa viscosa de la burocracia donde nadie es responsable de nada. Nueva Zelanda es hoy un país modelo en base a estos principios básicos.

Fundamento geopolítico

Cuando se tomó la decisión política de trasladar la capital de la República Federativa de Brasil a Brasilia el argumento central fue: Brasil no es un país marítimo sino continental. Dos terceras partes de sus fronteras son terrestres. Por lo tanto la capital no debe estar en el frente marítimo sino en el interior del territorio.

Argentina es un caso análogo: apenas un cuarto de sus fronteras es marítima. Tres cuartas partes son fronteras terrestres. Es un país continental y, como Brasil, la capital debería estar ubicada en el interior.


Ubicación territorial

Existe consenso entre los especialistas acerca de la ubicación geográfica en el baricentro geográfico del territorio. La ciudad de Río Cuarto cumple esta condición permitiendo una eficiente comunicación con todas y cada una de las regiones del país. Río Cuarto tiene 150.000 habitantes y cuenta con todos los servicios públicos de una ciudad moderna.

El centro cívico se emplaza a pocos kilómetros al norte de la ciudad de Río Cuarto y aguas arriba del río del mismo nombre, en un sector rural no afectado por contaminación alguna. Esta circunstancia se inscribe en el propósito de hacer de esta nueva capital un modelo de ciudad administrativa y de negocios, ambientalmente sustentable, inteligente y de avanzada en la resolución de todos sus problemas urbanos.

La localización en las cercanías de la ciudad de Río Cuarto, a la manera de una ciudad satélite, facilita la utilización, complementación y aprovechamiento de los servicios y equipamiento de cada núcleo urbano, en beneficio de todos los habitantes de la región.

Se aprovecharán las márgenes del Río Cuarto que cruza la nueva ciudad para la formación de un parque costero, con senderos para bicicletas y caminantes, continuando y vinculando estos espacios verdes con los que ya se han formado en sectores de esta ciudad.

Se creará una franja perimetral de reserva boscosa alrededor de la nueva capital que, actuando a modo de fuelle, inhiba la ocurrencia de desarrollos espontáneos inconvenientes.

La ciudad capital está dimensionada para albergar a 75.000 habitantes permanentes y a una población fluctuante de 25.000 personas más, que se dispondrán con holgura en la superficie de 100 km2 destinada al efecto.

El nuevo Distrito Federal será una ciudad proyectada hacia el futuro, como lo fue La Plata entre nosotros hace 120 años o Brasilia hace 50 años y a la par de Putrajaya, en Malasia, cuya inauguración se prevé en el año 2004.

FUENTE: http://www.metas.org.ar/autoridades.html

Cristina visitó a los Alfonsín."Fue una reunión muy cálida"

Al advertir que la presidenta Cristina Fernández se había retirado del domicilio de Raúl Alfonsín, una vecina dijo en voz suficientemnente alta para que la escucharn: "¡Qué hipócrita!; lo criticó siempre y ahora que se murió viene a hacer campaña".

Unos metros más allá, Ana, una empresaria K, caracterizó la visita de la Presidenta como "un hecho espectacular". Y agregó: "Hace tiempo que quería verla, antes se la veía más por acá (los Kirchner tenían su departamento porteño en el barrio antes de 2003)".

Ambas vecinas del departamento de Santa Fe al 1.600 donde vivía y tenía su oficina Raúl Alfonsín fueron testigos de la visita de Cristina Kirchner a la familia del fallecido ex presidente. Fue ayer, entre las 11 y las 12,45.

La Presidenta regresó de Londres 24 horas antes de lo previst para esta visita, que no pudo concretarse el viernes.

Al salir del encuentro, Cristina bajó brevemente la ventanilla de su auto (con el que ingresó a la cochera del edificio) y dijo sólo: "Fue una reunión muy cálida".

Por su parte Ricardo Alfonsín, se mostró también complacido: "Nos dedicó mucho tiempo, estamos muy agradecidos".

Ricardo estuvo acompañado por cuatro de sus hermanos. Marcela fue la única que faltó porque se quedó cuidando a la madre, Lorenza, que está delicada de salud.

Según trascendió, Cristina hizo un gran reconocimiento de Alfonsín: "Siempre le tuve un gran cariño". Y dejó una frase que gustó a los hijos del caudillo: "Muchas veces fue un político incorrecto. Iba al frente y decía lo que sentía sin cálculos mezquinos", apuntó.

La Presidenta se pronunció además por la "revalorización" de la política y a favor de fortalecer el sistema de partidos.

Quien será el primer candidato a diputado nacional bonaerense por la UCR (el tiempo y las encuestas dirán si secunda a Margarita Stolbizer o encabeza la nómina de la alianza con la Coalición Cívica), es decir Ricardo Alfonsín, le dijo, palabras más o menos, a Cristina: "Con todo respeto Presidenta, le digo que con la transversalidad no ayudaron mucho a fortalecer al radicalismo". Hubo sonrisas cómplices y se cambió de tema.

Otro asunto que sorprendió fue escuchar de la Presidenta una reivindicación de la frustrada idea del traslado de la Capital Federal a Viedma: "Alfonsín tenía razón cuando planteó el tema del traslado de la Capital. Es cierto que ahora no podemos meternos en esa discusión, pero en algún momento habrá que dar ese debate", destacó Cristina.

Con su visita a la familia Alfonsín, la Presidenta cumplió con una obligación institucional, además de la generada por el cariño que le profesó al líder. No obstante, en el Gobierno estiman que la conmoción popular por esa muerte podría favorecer al PJ en la elección provincial. Imaginan que la ahora repotenciada candidatura de Ricardo Alfonsín junto a Stolbizer le sacará votos al peronismo disidente de Fernando de Narvaez y Felipe Sola


Domingo, 05 de abril de 2009
http://www.memoriactual.com.ar/pol-tica/cristina-visit-a-los-alfons-n.-fue-una-reuni-n-muy-c-lida.html

Traslado de la Capital: "Nosotros lo apoyamos"

Cristina habló con Noticias
El diálogo fue a la salida de la recorrida por viviendas.



Viedma. Pasaron más de dos décadas desde la última visita de un Presidente de la Nación en ejercicio a la capital de la provincia. Había sido Raúl Alfonsín, en oportunidad del anuncio del traslado de la Capital Federal y meses más tarde con el ex presidente brasileño José Sarney.

A la presidenta Cristina ya se lo habían comentado.

Noticias, gracias a un esfuerzo físico del cronista que corrió a la par de la Traffic presidencial por unos 200 metros, logró recordarle a la Presidenta tanto "olvido" desde la Rosada.

Rápida, Cristina respondió: "Me estaban diciendo que el único Presidente que vino a Viedma fue Alfonsín. Bueno, Alfonsín y ahora yo", dijo.

Noticias agregó que "en aquella visita del ex presidente se anunció el traslado de la Capital".

Cristina recordó que "sí, me acuerdo, nosotros apoyamos ese proyecto en aquel momento porque la consideramos una medida muy importante". "¿Y ahora?", repreguntó el diario sin esperar alguna respuesta de relevancia. "Chau, gracias a todos, los quiero", fue la respuesta final, dirigiéndose no ya a Noticias, sino al público.

FUENTE: Publicado en Noticias Net el dia 15 de octubre de 2008

El Papa "está" Mapuche

Massaccesi y su experiencia de dos contactos con Juan Pablo II



(Especial para Noticias). Con la muerte de Juan Pablo II se fue un gigante del siglo que pasó, y un grande entre sus pares en la milenaria historia de la Iglesia Católica. Por su personalidad, por la época que le tocó reinar y sobre todo por sus acciones, Karol Wojtyla deja una huella imborrable. La caída del comunismo, el fin de la Guerra Fría, el hegemonismo norteamericano y el flagelo del terrorismo marcaron su tiempo. Protagonista principal reconocido por propios y extraños, amigos y enemigos, por los líderes de todos los países, de todos los credos y religiones.

Tuve el privilegio de estar en dos oportunidades frente al Papa. En 1986, en Viedma, cuando por expreso pedido del presidente Raúl Alfonsín se incluyó a la capital de Río Negro entre las ciudades que formaron parte de su periplo argentino con el advenimientos de la democracia.

La intención de Alfonsín era consolidar la decisión del traslado de la Capital Federal, y para el gobierno de Alvarez Guerrero constituyó un complejo desafío, y dolor de cabeza para el entonces ministro de Obras Públicas Saint Martín, que tuvo que construir rápidamente un playón de cemento que prolongara la pista principal del aeropuerto.

Mi percepción es que en Viedma no se reunió la multitud esperada. Existió una suerte de acotamiento en el mensaje convocante, realizada sobre el eje de los pueblos originarios, principalmente los mapuches.

Por esos días no eran muy fluidas nuestras relaciones con el obispo Esteban Heysaine, con quien sobre el final de mi mandato como gobernador logramos un sincero y afectuoso trato, del que guardo el mejor recuerdo.

De la colorida y emotiva jornada mucho se ha dicho. Al pie de la escalera del avión papal sólo se permitió la presencia del gobernador y su esposa. Los demás, yo era diputado nacional, saludamos al finalizar la ceremonia, antes de que Su Santidad abordara el papamóvil para regresar al avión.

Allí fui testigo de un chispeante diálogo, o mejor dicho una serie de afirmaciones donde cada uno llevó agua para su molino. ¿Cuántos habitantes hay en "cuesta reggione"? preguntó el Papa, mezclando italiano con español, con la clara finalidad de cuantificarr la convocatoria. En Viedma, unos treinta y cinco mil, se apresuró a precisar Hesayne, para potenciar la movilización. En la provincia casi quinientos mil, dijo Alvarez Guerrero para preocupación del obispo.

Entre las varias imágenes de ese día histórico me queda la vívida emoción y entrega de la gente que sólo la fe puede lograr. Y la espontánea, simpática y afectuosa afirmación seguida de una gran sonrisa de Juan Pablo II al colocarse el poncho que le obsequiaron exclamando "ahora el Papa ’está’ mapuche", que arrancó una ovación.

En el Vaticano

Mi otra experiencia fue en el Vaticano, acompañando al presidente Alfonsín, como parte de una gira por Italia, Alemania y España. Menem ya era candidato del justicialismo y había sido recibido por el Papa.

Alfonsín estuvo a solas unos veinte minutos con el Pontífice y el gobernador neuquino Pedro Salvatori, ansioso por la llegada de nuestra oportunidad de ingresar a saludar al despacho papal, me preguntó sobre qué pensaba que hablarían tanto el presidente y el Papa. A mí me parece que Alfonsín está diciendo que a el país no está tan mal, resaltando lo bueno del panorama, es decir está intentando neutralizar todo lo malo y preocupante que seguramente describió Menem.

Salvatori, católico practicante, me miró algo incrédulo y aproveché para redondear mi impresión. Estamos acá por el excepcional papel político de la Iglesia en Argentina, y hay elecciones presidenciales en medio año. A continuación pasamos al recinto privado. El Papa estaba espléndido. Alfonsín, parado a su lado, nos iba presentando. Sobre la marcha resolví lo que para mí era un dilema: cómo saludar. Para los creyentes, el arrodillarse y besar el anillo forma parte de la liturgia. Extendí mi mano derecha y no pude evitar acompañar con la izquierda, siendo naturalmente correspondido. La fotografía que ilustra la nota refleja el instante, para mi inolvidable.

Luego que Alfonsín mencionó mi nombre y mi condición de gobernador de Río Negro cerré su comentario recordándole a Juan Pablo su paso "por Viedma, la capital, donde tuvimos el placer de recibirlo, padre".

Pedro Salvatori rescató su pertenencia a la provincia natal de Laura Vicuña, que fuera beatificada en oportunidad del paso del Papa por Bahía Blanca. Dante Caputo, Juan Sourrille, Ruiz Cerutti, Carlos Bastianes completaban la delegación.

Horacio Massaccesi (*)

FUENTE: Diario Noticias Net. http://www.noticiasnet.com.ar/?se=11&id=31392
(*)Con la muerte del Papa se reavivan y potencian estas vivencias. No tengo ni formación ni pertenencia católica. Pero siempre me quedó claro que la figura de este Papa excede a la Iglesia, y la luz propia que largamente probó tener, ahora será toda una llama en la historia de la humanidad.

El traslado de la Capital a la Patagonia

Dos revoluciones geopolíticas que se potencian entre sí.

Por Rafael Garzón


El texto que sigue fue la versión taquigráfica de la conferencia pronunciada en una reunión organizada por el CENTRO DE INVESTIGACIONES PATAGÓNICO en 1992 en Comodoro Rivadavia en la reunión llamada "PENSANDO LA PATAGONIA DESDE LA PATAGONIA", en un Simposio de Reordenamiento Territorial. Se encontraban presentes muchos importantes geopolíticos del país. La transcribimos con algunas actualizaciones enmarcadas entre paréntesis que se distinguen claramente.

Debo ante todo agradecer al CEIPA la oportunidad que me brinda de estar aquí con Uds. Y expresarles el pensamiento, no personal, sino de un grupo de gente que está trabajando desde Córdoba a través de la publicación de libros, artículos periodísticos y programas de radio, concretamente dos : Uno de emisión semanal que se llama PATAGONIA , BASE DEL DESARROLLO NACIONAL y otro que es un micro que se propala diariamente a las 8 y media de la mañana, en una tarea sin tiempo que seguirá hasta que el éxito culmine nuestras expectativas. Los grupos se llaman "ARGENTINA SEGUNDO CENTENARIO" y "CENTRO DE RESIDENTES Y AMIGOS DE LA PATAGONIA".

Este año se ha conmemorado el quinto centenario del Descubrimiento de América. Permítanme Uds. que comience con un homenaje a este quinto centenario en el recuerdo de un pensamiento maya : "LAS RAÍCES DE LAS COSAS ESTÁN TODAS ENTRELAZADAS. SI QUIERES TALAR UN ARBOL, CAE UNA ESTRELLA. POR ESO, CUANDO QUIERAS TALAR EL ÁRBOL, DEBES PEDIR PERMISO NO SOLAMENTE AL CUIDADOR DE LA SELVA SINO TAMBIÉN AL CUIDADOR DE LA ESTRELLA". Desde luego, sin mirar a extremos sublimes de la poesía o de la filosofía, existe un mundo mucho más pragmático, mucho más pedestre, casi prosaico, de realidades en las cuales las cosas está todas articuladas entre sí, de forma tal que existen consecuencias de unas decisiones con respecto a las otras, y eso lo hemos estado escuchando acá, en estas mismas disertaciones, reiteradas veces, en el curso de estos días.

Veamos qué nos dicen los manuales de geopolítica sobre la esencia de la problemática nuestra, la problemática substancial de la República Argentina.Muchos de Uds. son geopolíticos y saben que lo que yo voy a leer acá es solamente una muestra, una pequeñísima muestra de lo que en realidad todos conocen.

Veamos lo que dicen LUIS DALLANEGRA PEDRAZA y col. Sobre el tema en su libro LOS PAÍSES DEL ATLÁNTICO SUR. "De acuerdo al último censo de población más de la mitad de la población del país se localiza en la provincia de Buenos Aires y Capital Federal. Si se le suma Santa Fe y Córdoba, la misma asciende a las dos terceras partes. Esta situación se fue agravando en los últimos años por las migraciones internas que agregan población". Y sigue ... y termina por fin el párrafo "El 65 % del producto bruto geográfico se genera en la Provincia de Buenos Aires y la Capital y llega al 80 % con Santa Fe y Córdoba, el 90 % del producto industrial se localiza en Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Capital Federal", etc., etc. Pero vamos a ver qué nos dice otro libro. Este libro está escrito por ISSOLA BERRA, JUAN PUIG, JUAN ROCCATAGLIATA y JORGE FRAGA . Se llama INTRODUCCIÓN A LA GEOPOLÍTICA ARGENTINA. Después de hacer un breve análisis sobre la ciudad de Buenos Aires, menciona y esto es textual " LOS GRAVES PROBLEMAS QUE CREA POR SU UBICACIÓN EL PUERTO DE BUENOS AIRES" (pág. 82), y menciona luego que es de esperar que nuevos descubrimientos valorizando aún las costas del Sur, "alivien en parte los problemas político-económicos que el gran Buenos Aires HA CREADO AL VALORIZAR DESPROPORCIONADAMENTE SÓLO UNA PARTE DEL LITORAL SITUADA EN UNO DE SUS EXTREMOS" (pág. 85).

JUAN A. ROCCATAGLIATA, en su libro ARGENTINA HACIA UN NUEVO ORDENAMIENTO TERRITORIAL, DE LA CENTRALIZACIÓN A LA DESCENTRA-LIZACIÓN... , considera que el sistema urbano argentino es "CONCENTRADO", "ALTAMENTE DESEQUILIBRADO", "CENTRALIZADO Y RADIOCÉNTRICO" (pág. 40). Y sintetiza un modelo que propone "la valorización total de TODO EL TERRITORIO NACIONAL..." , con "metrópolis o subsistemas urbanos de equilibrio o alternativa para la descentralización y la desconcentración del Gran Buenos Aires y el desarrollo interior" (pág. 142).
Pero veamos qué dice en su libro GEOPOLÍTICA Dn. GUILLERMO TERRERA. El primer párrafo del primer capítulo sobre los problemas geopolíticos argentinos , que se llama "MACROCEFALIA PATOLÓGICA ARGENTINA", dice así : "LA CAPITAL FEDERAL Y SU ENORME, INTRINCADO CONURBANO, AL CUAL SE DENOMINA GRAN BUENOS AIRES, REPRESENTA UNA DISTORSIÓN ABSOLUTA PATRA EL ESPACIO VITAL Y LA POBLACIÓN DE LA REPÚBLICA ARGENTINA, FRUTO DE UN DEJAR HAVCCER IRRESPONSABLE QUE PERTENECE POR IGUAL A LOS VARIADOS GOBIERNOS QUE SE SUCEDIERON EN LARGAS DÉCADAS DE LKA VIDA NACIONAL".
Permítanme Uds. que, simplemente con el objeto de graficar en cifras lo que estoy diciendo, les muestra a Uds. que la población de la Capital Federal, de acuerdo a este libro, de publicación de 1983 (después parece ser que ha disminuido un poco), es en la Capital Federal y Gran Buenos Aires, extendiendo la zona de influencia hasta La Plata, de 14 millones de habitantes. Trece millones dijo el Dr. Roccatagliata ayer, en su disertación. Muy Bien. Aceptemos que sean 13. Eso lleva al 48 % de la población argentina . Supongamos que no sea el 48 %, que sea el 42 %. ¿Cuántos habitantes hay en el interior del país ? Quince millones quinientos mil. Desde Concordia hasta Córdoba, desde Córdoba a Río Cuarto, desde Río Cuarto hasta Bahía Blanca (HACER GRAFICO ¡!!!), esa es la zona de concentración de toda la población argentina.

Una gran parte del país está casi deshabitada, y lo que es peor, la Patagonia, despoblada y Santa Cruz, con una densidad de población de 0,5 habitantes por Km. Cuadrado . (Vale la pena destacar que estas cifras han mejorado algo desde entonces, ya que esta conferencia fue pronunciada hace nueve años).

Es absolutamente indispensable modificar esto. Esta situación no puede seguir manteniéndose. Ahora alguien se preguntará, "Cómo es posible que eso se haya dado, a qué se debe, a qué magia se debe que esto se haya producido de esta forma??" Y bueno, en realidad acá no hay magia alguna. La realidad es que de los 14.000.000 de habitantes que habitan en Buenos Aires, 10.150.000 son argentinos . De esos 10.000.000 , 8 millones son la población originaria de la Capital Federal y Gran Buenos Aires. Eso significa que 2.150.000 son provincianos emigrados a Buenos Aires. (Estos valores, muy posiblemente se han aumentado en magnitud en los últimos años, por las circunstancias económicas que se instalaron en el país en la última década del Siglo XX , que llevaron al desempleo que actualmente sufrimos. El mismo fue primeramente perceptible en las provincias argentinas, especialmente las periféricas, lo que llevó a una amplia corriente emigratoria hacia Buenos Aires, con el consiguiente incremento en Villas Miserias, desempleo en dicha región y delincuencia y marginalidad asociados a la pobreza, en gran medida exportada desde el interior del país a la Capital). Además de eso existen 3.850.000 extranjeros, el 27 % del total. ¿A qué se debe que toda esa gente se vaya a Buenos Aires? Lógicamente, por las ventajas comparativas que allí esperan encontrar, la concentración de industrias, de comodidades y de posibilidades. ¿Pero, eso es todo? No, Desde luego que no. Existe un SUBSIDIO REAL O ENCUBIERTO que es obvio para el que tiene posibilidades de comparar lasa cosas. Por de pronto, tomemos los impuestos. En cualquier provincia se paga por un predio urbano el IMPUESTO MUNICIPAL y separadamente, el PROVINCIAL. ¿Y en la Capital? Ah, no. En Buenos Aires se paga solamente el MUNICIPAL, NO EL PROVINCIAL. ¿Qué pasa con la electricidad? La electricidad es subsidiada. ¿Qué significa eso? La electricidad subsidiada significa menos gasto de luz eléctrica, pero significa también que las fábricas producen mercadería subsidiada, que venden a precio más bajo y en una actividad competitiva desleal con todas las otras provincias. (En los últimos años, se han vendido los FFCC nacionales al capital privado, con el principal argumento de que gastábamos 2 millones de pesos diarios en subsidiarlos. Aproximadamente EL MISMO SUBSIDIO SUBSISTE en los FFCC del Gran Buenos Aires y Subterráneos de la Capital Federal, que desde luego, sigue pagando TODO EL PAIS para beneficio de empleados y obreros que trabajan en Buenos Aires, lo que contribuye a una subvención indirecta a las empresas capitalinas). Cuando alguien ha dicho : "Patagonia, zona pobre", yo me pregunto: Qué pasaría si a las Provincias de Neuquen y de Río Negro se les pagase la electricidad que consume diariamente la ciudad de Buenos Aires? Y alguien podrá decir : "Un momento ¿Y porqué se les va a pagar?" Entonces se podría contestar : "¿No se le piensa pagar a Paraguay la electricidad de Yaciretá, y para colmo se le va a paga muy bien? ¿Porqué entonces no se le va a pagar a Neuquen y a Río Negro? Y se dirá : "Los diques fueron construidos por Agua y Energía. ¿Y quién les dio los fondos a Agua y Energía ? La Nación. ¿Para que hicieran obras que fueran a beneficiar a Buenos Aires? No. La Nación , todos los que estamos aquí, nosotros lo hemos hecho en primer lugar porque creíamos que como parte de la obra se iba a irrigar un millón de hectáreas, de lo cual, NO HAY NADA . Y además lo hicimos para que gran parte de esa electricidad quedara en la Patagonia. Si en algún lado debió haber subsidio debió ser en Neuquen y en la Provincia de Río Negro, no en Buenos Aires.

El mantenimiento de una supuesta "Policía Federal" y "Justicia Federal", que son en realidad ABSOLUTAMENTE PORTEÑAS en Buenos Aires y PAGAN TODAS LAS PROVINCIAS. La subvención al desempleo, que representa una frondosísima burocracia estatal , en gran parte inútil en esta época de informática y computadoras, con un desconocido porcentaje de empleados "ñoquis" en la Capital, que también mantienen las provincias ... La enorme cantidad de jubilaciones de privilegio , que en gran proporción se dieron en Buenos Aires, resta posibilidades al jubilado del interior.

La Nación, o sea los habitantes de todas las provincias, les pagan a los porteños el Hospital San Martín, de Clínicas, dependiente de la UBA, la Biblioteca "Nacional", existente en la Recoleta, los Museos, las cárceles, la Terminal de Ómnibus, los subterráneos y trenes suburbanos. Para pagar las autopistas porteñas las provincias debieron contribuir con 400 millones de pesos. Es decir que un jujeño o un fueguino poseen ladrillos de las autopistas porteñas: No esto disparatado? ¡Todo junto! Si hasta lasa cloacas del Gran Buenos Aires deben ser pagadas finalmente por las provincias, con el argumento de que allí viven muchos provincianos!

¿Porqué no se cobran con igual argumento, a Bolivia ya que en Buenos Aires vive un millón de bolivianos? ¿O a Paraguay, ya que allí viven un millón de paraguayos? ¿O a Uruguay, ya que en Buenos Aires viven 700.000 uruguayos? Buenos Aires, teniendo como en realidad tiene, el poder administrativo de resolver siempre en beneficio propio , se beneficia a sí misma en detrimento de las provincias, La aceptación de Buenos Aires de 430.000.000 de dólares de una deuda a Chubut y de 800.000.000 a Neuquen por regalías mal pagadas, son clarísimos ejemplos de lo que afirmamos. Eso es algo que no tiene posibilidad de mantenerse ya más tiempo. Pase lo que pase, no puede mantenerse más tiempo. Entonces alguien pensará que eso se va a solucionar. Y todo lo contrario. Empeorará más aún con el correr del tiempo. Nosotros estamos enfrentados a un proyecto que realmente es formidable. Es el proyecto del MERCOSUR. El proyecto de la Integración Latinoamericana, que ojalá algún día se concrete, no solamente con loa 4 países del MERCOSUR, sino también con Chile y Bolivia y después con Venezuela y más allá. ¿Cuál es la única obra importante, que está siendo en este momento estudiada en conjunto por los países del MERCOSUR? La Hidrovía Paraná-Paraguay, que es absolutamente indispensable reestudiar a fin de evitar que la CANALIZACIÓN DEL PANTANAL en el Río Paraguay pueda determinar SISTEMÁTICAS INUNDACIONES ANUALES EN EL LITORAL ARGENTINO. Esa obra, de inspiración brasilera inicialmente, fue tomada con gran interés por la Argentina. Es una obra formidable. Significa desde l punto de vista práctico que el eje geopolítico argentino actual, que esta tirado desde San Lorenzo a La Plata, no se desplace gracias a la integración a un eje desde Montevideo a San Pablo. Gracias a este proyecto, ese eje nuevamente se vuelve a desplazar a territorio argentino, por 1.850 Km. Y entonces se establece una gran vía comercial. ¿Qué significa eso desde el punto de vista práctico, desde el punto de vista geopolítico? Que durante 20-40 años , si las cosas se realizan como se espera que algún día se realicen, toda la inversión privada y oficial de la República Argentina, y también desde luego de Paraguay y Uruguay y Brasil, va a estar focalizada en la zona de Curumbá-Río de la Plata. ¿Y eso es malo o es bueno? Formidable! Pero cuidado! Porque una vez más significa concentrar todo el esfuerzo argentino en la zona media del país. Una vez más significa concentrarse en la Pampa Húmeda y en la zona central, que desde luego tiene una derivación hacia Chile y hacia las Provincias de Cuyo y otra hacia Buenos Aires. De allí la pregunta que formulé hace un par de días : "Alguien puede informarme si es que se ha pensado en la posibilidad de utilizar este enorme esfuerzo también como un medio de producción hidroeléctrica a través del cierre del Chapetón o algún otro (Paraná Medio)? No, se contestó aparentemente no. ¿Y cabrá la posibilidad, además de eso, de sumarle a la planificación ya existente , un proyecto complementario que lleva a la Canalización del Bermejo, lo cual supone toda una revolución geopolítica para la zona del NOA y también desde luego para la zona del Sur de Paraguay y la región del Sur de Bolivia y el Norte de Chile? Nosotros en Medicina , cuando queremos hablar de Patología del Subdesarrollo hablamos de la Patología que encontramos en el NOA. ¿Cuál fue la respuesta? No, no hay nada. Vale decir, que en este preciso instante, la imagen de la concentración del esfuerzo de todo el país durante una treintena de estaría concentrada allí y solamente allí. Entonces más tarde pregunté : "¿Existe la posibilidad de que se esté estudiando un puerto de aguas profundas en Puerto Madryn, o uno de ultramar en San Antonio Oeste?" ¿Con qué objeto? Y bueno, muy simple. No sacar la mercadería por el puerto brasilero de Santos. Y entonces se me respondió : "Bueno, eso hay que verlo, porque es preferible estudiar si el millaje o kilometraje es más de un lado que de otro". Basta mirar un mapa y ustedes se darán cuenta que tienen 2.500 Km. Para Santos y 900 para la Patagonia. Claro, puede haber concesiones necesarias desde el punto de vista político, pero lo real es que desde el punto de vista de la distancia, aparentemente no hay ninguna posibilidad de duda. (En este preciso momento , año 2001, se están proyectando obras en el puerto fluvial, "barroso" , de Buenos Aires, para seguir manteniendo una estructura que sólo beneficia al "establishment" en detrimento del país).

Por otra parte, creemos que el CEIPA puede hacer mucho para auspiciar una nueva idea-guía . Esa idea-guía es la de "marchar hacia el Sur". La marcha hacia el Sur en la política argentina que pueda de alguna forma imitar lo que Brasil hizo con su marcha hacia el "desierto verde" o como la que realizara EEUU el siglo XVIII hacia el Oeste. Esa marcha hacia el Sur, unida a la posibilidad del traslado de la capital, tal como lo hicieron otros países que tuvieron la necesidad de cambiar su esquema geopolítico, como por ej. Brasil, cuando la cambió de Bahía a Río de Janeiro y posteriormente de Río de Janeiro a Brasilia; EEUU cuando cambió su capital de Filadelfia a New York y de New York a Washington; Rusia cuando la cambió de Moscú a Leningrado, y de Leningrado posteriormente de nuevo a Moscú; de China, cuando la trasladó de Shangai a Pekín; Turquía, cuando la trasladó a Ankara, en donde actualmente está, desde Constantinopla; lo mismo Canberra y con la seguridad de que esto de ninguna forma significaría la posibilidad de disminución de la riqueza, del lujo, del bienestar, de Buenos Aires. Todo lo contrario. Impediría el hacinamiento futuro, la insuficiencia de servicios y el auge de lacras sociales por superpoblación, como actualmente existen .

Ni Los Angeles ni New York son la capital de EEUU. Tampoco lo es Sao Paulo en Brasil. No Toronto en Canadá. Y sin embargo son las ciudades más grandes de sus respectivos países.
Les agradezco mucho que me hayan escuchado. Mis palabras no han conllevado el deseo de agraviar absolutamente a nadie. El énfasis que he podido dar a mis frases es el contenido desde 1810 y que cristalizara en las opiniones de San Martín, el Deán Funes, Artigas, Sarmiento y mil más, quienes no querían que la capital permaneciera en Buenos Aires.

Énfasis, sí. Vehemencia, sí. Pero de ninguna forma deseo de agresión. Lo que sí debe encontrarse en mis palabras, es una postura de lucha franca y clara en pro de la Patagonia.

El traslado de la Capital con un enfoque realista

ARGENTINA, SEGUNDO CENTENARIO
Por Rafael Garzón


Hace un tiempo tuve oportunidad de visitar Viedma-Carmen de Patagones, y allí pude recoger datos que serían sorprendentes de no provenir de nuestra Patagonia, esa eterna desconocida, menospreciada por algunos, saqueada por depredadores en el pasado y que hoy hay quienes pretenden convertirla en el basurero nuclear del mundo. Un testimonio que se menciona frecuentemente aquí y allá, a poco de comenzar una conversación de alguna profundidad sobre el tema, es el recuerdo de un cuento de ciencia ficción, publicado hace menos de una década por el ingeniero San Martín en el diario "Río Negro"; posteriormente habría sido reproducido por "Clarín" y la revista "CONO SUR".

El título del cuento ya representa, de por sí, una advertencia, casi una amenaza: "El día que Argentina perdió la Patagonia". Al parecer, el autor supone un estado de conflicto entre las provincias patagónicas, que reclaman por pago justo y en término la provisión energética a la Nación, concretamente de gas, petróleo e hidroelectricidad, reclamo al cual el Estado no puede atender. Teniendo en cuenta la disminución progresiva de la reserva petrolífera, las provincias patagónicas envían un ultimátum al gobierno el cual, una vez más, desoye la soliciotud. Ante esto, los gobiernos patagónicos, actuando en forma conjunta, amenazan cortar la provisión de gas en los gasoductos, el petróleo en los oleoductos, y el suministro eléctrico del Chocón-Cerros Colorados, sin el cual, como se sabe, al estar Atucha I fuera de funcionamiento, en Buenos Aires no podría prenderse ni una bombita ed luz. Inmediatamente después, todas las provincias patagónicas, actuando mancomunadamente, denuncian el Pacto Federal y resuelven declararse independientes al mejor estilo Letonia, Armenia, Georgia, Croacia o Eslovenia y se convierten en un Estado soberano, que inmediatamente es reconocido por Chile, Inglaterra y otras naciones de la Commonewealth, Estados Unidos y otras naciones. Y cuando el gobierno argentino intenta movilizar el Ejercito para recuperar el territorio nacional, se encuentra con que se han concretado alianzas entre diferentes naciones, lo que ha convertido al problema en un conflicto internacional, cuyo final es fácilmente predecible, con submarinos atómicos ingleses capaces de portar armas nucleares a las puertas de Buenos Aires. ¿Qué este es un cuento disparatado?...¿Qué su concreción es imposible?... Tal vez. Pero a poco de comenzar a hablar de temas que rocen el olvido y casi menosprecio que el país dispensa a nuestra eventual zona receptora de la basura del mundo, el recuerdo de este cuento surge de inmediato, como un cauce, no sólo literario, que recoge el resentimiento de muchos años.Hace algún tiempo se hablaba con frecuencia del traslado de la Capital de la Nación a Viedma de Patagones.

El gobierno de aquel entonces pareció resolver de por sí y ante sí, con la participación afirmativa de todos los partidos políticos en el Congreso Nacional, uno de los problemas estructurales más acuciantes del país. Pero el impacto propagandístico de éste hecho, de por sí revolucionario, fue relativamente escaso.

Y la mayoría de la población, absorbida por la urgencia de los bajos sueldos, por la gravedad de la inflación, por el impacto de temas coyunturales (ley de divorcio, alzamientos militares, Beagle), permaneció en silencio, a la expectativa, como shockeada.Pocos ubicaron que el nuevo distrito federal quedaba en el extremo norte de la Patagonia, casi en la pampa húmeda, a miles de kilómetros de Ushuaia, con un clima comparable al de Mar del Plata.Inclusive se acuño la expresión "al sur, al mar, y al frío, casi como una invocación al heroísmo, que el visitante de la zona no puede menos que considerar exagerada ., tal vez apropiada a Río Gallegos, pero de ninguna forma aplicable a la muy agradable y muy bella dupla Viedma-Carmen de Patagones, comparable a Bad Godesberg junto a Benn.Luego se constituyó el Ente para el Traslado de la Capital (Entecap) -1987/88- formado por un arquitecto como presidente, un ingeniero como vicepresidente y siete vocales, cuatro de los cuales eran arquitectos o ingenieros. Y la Comisión Técnica Asesora comenzó a trabajar intensamente.En un tiempo relativamente breve se efectuó toda clase de análisis comparativos y se estudió el problema desde el punto de vista económico; urbanístico; sociodemográfico; energético; turístico, etcétera. En algunos casos se llegó a un cálculo futurológico, deduciéndose que para el año 2025 la población total del nuevo distrito federal sería de 554.000 habitantes (población urbana), cifra que hoy parece exagerada si se piensa que para 1989 se calculaba en 175.000 y hoy, en enero de 1992 cuenta con 65.000.Se calculó que debían trasladarse desde Buenos Aires 25.905 empleados, correspondientes a los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Y se diagramó la superficie a construir: 7.777.473 metros cuadrados en doce años, que surgirían de 5.700.000 metros cuadrados para viviendas; 480.000 para edificios públicos principales; 405.965 para nuevas escuelas, colegios secundarios e institutos de enseñanza terciaria; 84.300 para servicios de salud, etcétera. Dentro de los servicios vinculados a la salud pública se preveía la construcción de 19 centros de salud, con hospitales con capacidad para 1.050 camas y un hospital de alta complejidad con 350 camas. Todo esto para una capital de 354.000 habitantes calculados para el año 2000.El valor de éstas cifras surge de comparar las posibilidades de nuestro hospital-escuela universitario, nuestro viejo hospital de Clínicas "Pedro Vella", con capacidad aproximada a las 250 camas, en la ciudad de Córdoba, con más de 1.000.000 de habitantes y con un amplio radio de influencia en las provincias vecinas.Parecía que nada de lo que había era aprovechable. Que todo debía ser nuevo: casas, escuelas, edificios públicos, Municipalidad... Nada de lo viejo podía rescatarse. Hasta se planificó una nueva Iglesia Catedral. El grupo de técnicos , influidos por arquitectos e ingenieros, planificó (y lo hizo muy bien) "la" capital. Desde luego la "nueva" capital. Y eso era muy caro. Para la inversión pública eso significaba la suma -nada despreciable- de 2.231 millones de dólares, en doce años...En Enero de 1992, dos puentes unen a Viedma-Carmen de Patagones. Uno al Este y el otro al Oeste. El tránsito por cada uno de ellos es, para decirlo eufemísticamente, reducido. Pues bien: la comisión planificó, además de dos extensiones, otros puentes vehiculares y peatonales.

En algunos gráficos se dibujan ocho, y en otros nueve puentes previstos, para una población total calculada entre 170.000 y 800.000 habitantes, en plena época de teléfonos y fax.Y así, el indispensable y urgente salto al futuro que representaba el traslado de la capital , en sí toda una revolución geopolítica en nuestro país, se desjerarquizó y quedó convertido en mero asunto urbanístico. Y como tal desatendible si existían urgencias económicas prioritarias.Y tal hecho constituyó, en mi modesta opinión, un tremendo error. Un error de consecuencias imprevisibles, que debemos corregir. En primer lugar, porque no era necesario crear una nueva ciudad donde ya existían dos desde 1779. Y además, porque allí existen edificios públicos perfectamente utilizables por la administración nacional (Ministerio de Economía; Ministerio de Asuntos Agrarios: Tribunales Federales; etcétera). Y también porque desde 1985, cuando se planificó el traslado, hasta hoy, se han construido en Viedma 6.000 viviendas, de las cuales faltan entregar 1.800, y 3.000 más en Carmen de Patagones, que están en distintas etapas de paralización de obras.Es decir que, entre Viedma y Carmen de Patagones, existen nuevas viviendas para aproximadamente 42.000 habitantes. ¿Y cual es la población de ambas ciudades en el momento actual?: Aproximadamente 60.000 a 65.000.Es obvio que lo edificado lo ha sido con miras al cambio de la capital... Posiblemente para albergar a los 26.000 empleados a trasladar desde Buenos Aires. Y que esto, ya construido, cubre al menos una gran parte de las nuevas viviendas necesarias calculadas.Además e las viviendas populares, se han construido los nuevos desagües de Viedma, con sus correspondientes bombeos a desnivel, útiles para una población e 75.000 habitantes, y se ha construido un edificio de Tribunales Federales de seis a siete plantas, desempeñándose en Viedma un solo juez federal.

Hay, pues, bastante hecho. Y existen, además de los edificios públicos ya mencionados, la Casa de Gobierno, residencia del gobernador, y alguno más que pueden aprovecharse.El traslado de la capital es una urgencia desde 1810. Y efectuándose el mismo hacia el sur, puede agrandar el país, extenderlo hacia la Antártida.Además, la capitalización de Viedma-Carmen de Patagones garantizaría, por si fuera poco, la concreción de un puerto de aguas profundas en San Antonio Este. Ante esta realidad: ¿no sería oportuno retomar la idea del traslado de la capital con un nuevo enfoque realista?Creemos que es necesario reubicar el problema en un contexto esencialmente político, que permita al país proyectarse al futuro, intentando corregir la peligrosa y única concentración del 30 por ciento de su población total en una sola ciudad capital, la cual mantiene, por eso mismo, como nuestro principal puerto de ultramar, "un pantano cruzado por un estrecho canal", y también de paso, como el puerto más caro del mundo...



Propuestas para el traslado de la Capital Federal

Por el Lic. Alfredo Armando Aguirre

1. El presente desarrollo apunta a demostrar que existen alternativas que posibilitan autoconcebir, autoconstruir y autofinanciar la Nueva Capital argentina. El mismo no es mas que una consolidación de las elaboraciones y comunicaciones que venimos realizando sobre el particular.

2. La tesis básica de la propuesta sostiene que: tanto en el seno de los diversos estamentos del Estado argentino (Nación, Provincias y Municipalidades) como en el seno del tejido comunitario, se cuenta con el potencial humano y con los recursos materiales para realizar la Nueva Capital, minimizando costos y maximizando posibilidades de desarrollo personal y comunitario. Solo se requiere una adecuada movilización y coordinación que promueva y/o encauce las fluencias de participación y creatividad que se desencadenen.

3. La localización escogida facilita la construcción y el funcionamiento de la Nueva Capital a muy bajos costos. Algunos de los ingredientes de esa aseveración son los siguientes:

3.1.) La infraestructura existente en materia de transportes y comunicaciones;

3.2.) La posibilidad de autoabastecimiento de víveres frescos (frutihortícolas, carnes, lácteos, pescados y frutos del mar);

3.3.) La inexistencia de restricciones para el abastecimiento de agua potable;

3.4.) Un clima benigno propicio para la productividad (14 C de temperatura media anual);

3.5.) Energía proveniente de fuentes renovables (represas de los ríos Neuquen, Limay y Colorado);

3.6.) Arena y canto rodado aptos para la construcción, tanto en el lecho del río Negro, como en la Bahía de San Blas, y

3.7.) El río Negro como vía navegable.

4. Las posibilidades del río Negro como vía navegable, merecen un Tratamiento mas detallado, porque su utilización intensiva, bajar sensiblemente tanto los costos de construcción como los de funcionamiento de la Nueva Capital. El motivo es contundente: De acuerdo a los cánones técnicos el transporte por agua es como mínimo treinticinco (35) veces mas barato que el transporte por carretera. Ello significaría:

4.1.) Que un sistema de cruces por balsas minimizaría la necesidad de construir nuevos y costosos puentes sobre el río;

4.2.) Que un sistema de transporte de pasajeros, sea a través de naves tipo aliscafo o
vehículos de colchón de aire, podría ser implementado a lo largo del río y eventualmente salir al mar;

4.3.) Que el abastecimiento de víveres frescos podría hacerse por embarcaciones fluviales, que incluso posibilitarían la reactivación productiva de las islas aguas arriba, como de las lanchas pesqueras que volverían a aventurarse al mar;

4.4.) La tecnología naval existente posibilita que en el mismo curso del río, o en la Bahía de San Blas, o en el desaprovechado puerto de ultramar de San Antonio
Este, se efectúen las operaciones emergentes para la construcción o las mudanzas necesarias, sin saturar el sistema carretero;

4.5.) Las márgenes del curso inferior del río podrían servir para apostar embarcaciones que sirvieran de alojamiento y oficinas para el obrador respectivo;

4.6.) El río puede volver a ser utilizado para el acuatizaje de h hidroaviones, con lo que se incrementaría la oferta de transporte a‚reo, sin necesidad de construir nuevos aeropuertos y optimizando el empleo de las pistas de Viedma, San Antonio Oeste y Patagones, las dos primeras ya pavimentadas.

5. De acuerdo con lo anterior lo que habría que diseñar y construir serian las viviendas, los edificios públicos y el equipamiento urbano correspondiente (que comprende los servicios públicos). En esa tarea habría lugar para el sector estatal, para/la empresa privada y para las entidades intermedias (sindicatos, cámaras empresarias, cooperativas, cooperadoras, mutuales, fundaciones, instituciones deportivas, academias nacionales, colegios profesionales y organizaciones del culto). Todo lo que pudieran llevar adelante las empresas privadas y las entidades intermedias con recursos propios, inhibiría la acción directa del sector estatal.

6. A los efectos de detectar las voluntades disponibles para acompañar el emprendimiento surgen como adecuados los siguientes cursos de
acción:

6.1.) Abrir en todas las oficinas de Correo, un registro de personas e instituciones, dispuestas a participar en tareas inherentes al traslado, indicando que‚ tipo de aporte estarían en condiciones de efectuar;

6.2. En el Registro Automático Permanente de Datos de la Administración Publica Nacional, incorporar un programa para relevar los voluntarios que sobre el particular se
encuentren entre los agentes públicos.

7. Mediante el Registro Automático mencionado en el punto anterior, se puede contar al instante con la cantidad de arquitectos, ingenieros, topógrafos, agrimensores, maestros mayores de obras u otro personal existente en los cuadros de la Administración Publica Nacional en aptitud para participar en el diseño y la construcción de la Nueva Capital sin otra remuneración que la que reciben habitualmente. Este Registro muestra las posibilidades del parque informático oficial como de su idóneo personal, los que se encuentran subutilizados y que en el caso que nos ocupa pueden hacer un aporte substantivo en las tareas de coordinación y movilización aquí sugeridas.

8. Tan importante como las calificaciones del personal señaladas en el punto anterior son algunas estructuras orgánicas de la Administración Publica Nacional. Sea por su misión y funciones, Sea por las experiencias adquiridas por su trayectoria, hay varias reparticiones que cuentan con la aptitud humana y con recursos físicos, jurídicos, documentales, informáticos y aun financieros, para llevar adelante tareas vinculadas con la instrumentación de la Nueva Capital. A titulo ejemplificativo podemos mencionar: Servicio Nacional de Arquitectura; Comando de Ingenieros del Ejercito; Secretaria de Vivienda y Ordenamiento ambiental; Instituto Nacional de Tecnología Industrial, Banco Hipotecario Nacional; Dirección Nacional de Construcciones Portuarias y Vias Navegables; Consejo Nacional de Educación Técnica, Talleres Nacionales Protegidos; Servicio Penitenciario Federal; Servicio Nacional de Parques; Ferrocarriles Argentinos; Dirección Nacional de Vialidad y Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas

9 Un párrafo aparte merecen las posibilidades del sistema universitario nacional, en especial las Facultades de Ingeniería y Arquitectura Mediante un subsistema que posibilitan los recursos telemáticos disponibles, la universidad argentina puede constituirse en un taller de consultoría, investigación y extensión, mediante el concurso de sus claustros docentes y su alumnado . Estaría realizando a mayores es calas, lo que viene realizando a escala reducida y con experiencias desconectadas entre si.

10 Si a través del Registro Automático mencionado, se preguntase Que agente publico, que no sea propietario de vivienda, estaría dispuesto a trasladarse a la Nueva Capital, si se le proporcionara una vivienda que comenzaría a pagar al momento de la ocupación Si se realizara esta investigación quedaría evidenciada la magnitud de los agentes dispuestos al traslado y la masa financiera que actualmente se paga en alquileres y que pasaría a la financiación genuina de las viviendas Como se asume la hipótesis de que la mayoría de los agentes públicos, en especial los más jóvenes carecen de vivienda propia, el limite de los agentes a trasladarse estaría dado por ellos mismos y no por otro criterio estimativo

11 A través del sistema de Formación Profesional del Consejo Nacional de Educación Técnica (CONET}, aquellos agentes públicos que se avinieran, podrían pagar parte de la vivienda que recibieran, trabajando en las obras, previa preparación que recibirían en horas de trabajo y si es posible en sus sitios de trabajo A través de esta misma modalidad del CONET podrían recibir rápidas calificaciones laborales estudiantes, presidiarios, conscriptos, discapacitados y voluntarios en general

12 Con respecto a los servicios públicos (aguas corrientes; servicios sanitarios, energía eléctrica, pavimentos y aceras; gas, telefonía, transporte urbano y fluvial, forestación y cementerio); y teniendo en cuenta que la demanda de cada servicio es una suerte de mercado cautivo y con magnitudes previsibles La propuesta seria que los sindicatos de cada especialidad constituyan una cooperativa con una pequeña y transitoria participación estatal (Articulo 19°, Ley 20.337) y reciban la adjudicación del servicio respectivo en concesión de Obra Publica ( Ley 17 520) La sola adjudicación permitiría a cada cooperativa o a una eventual federación de ellas obtener los financiamientos respectivos Vale agregar que el cobro de los servicios se podría descontar directamente de las remuneraciones de los beneficiados

13 Tanto la figura de la concesión de obra publica (17.520), como la de la anticresis (Capitulo XVI, Código Civil), son las que permitirían la participación del capital privado Nacional y/o extranjero Por ejemplo, se podría erigir por anticresis el edificio del Ministerio de Economía, de la siguiente manera : la inversión privada construye un edificio de diez pisos e instalaciones anexas; cinco pisos son para el funcionamiento del Ministerio y el resto lo explotaría la empresa respectiva hasta recuperar la inversión Si realmente se demostrare que hacen falta mas puentes sobre el río Negro, la actividad privada podría por concesión de obra pública construir dichos puentes y recuperar la inversión por los peajes que tendría derecho a cobrar

14 Una de las múltiples formas de participación del rico tejido de las entidades intermedias en la empresa seria el siguiente Cada entidad que lo solicite recibiría del gobierno, una fracción de terreno para erigir instalaciones para su funcionamiento (sedes, delegaciones, alojamientos, bibliotecas, auditorios, instalaciones deportivas, etc) Para que esas concesiones no caduquen las entidades deberían cumplir estrictamente los requisitos pertinentes (presentación de planos, estudios de suelo, movimiento de tierras, inicio de obras, forestación, cronograma de habilitación) No cuesta imaginar la cantidad de puestos de trabajo que generaría tal forma de ejecución

15 Las restricciones propias de un trabajo periodístico impiden ampliar los desarrollos larvados en los puntos precedentes Pero dichos enunciados son ilustrativos de que una Nueva Capital implementada de una manera parecida a la aquí sugerida es algo posible El carácter monográfico de este trabajo, también insinúa que podría perfeccionarse exponencialmente mediante ulteriores elaboraciones colectivas y multidisciplinarias
No se nos escapa que la metodología aquí propuesta, tiene escasos puntos de coincidencia con la que hasta ahora se viene empleando Pero estamos persuadidos de que la misma enriquece el proyecto y la vigencia del estado de Derecho facilita las rectificaciones.

Nota: Publicado en "La Reforma ", de General Pico, La Pampa Argentina, el 19 de Mayo de 1988 y reproducido en la revista "Participar", de Buenos Aires, argentina N. 81, Julio/Agosto de 1988